Todavía hoy se detectan alrededor de 600 casos de leucemia al año como consecuencia de la catástrofe de Chernóbil. Debido al alto coste de estos tratamientos las familias con frecuencia tienen que vender sus casas. Sin duda, la fe y la atención espiritual son claves para el enfermo y su familia. 

“No hay vida sin las Sagradas Escrituras. Leo diariamente la Biblia. ¡Qué pena que no he tenido una Biblia antes!” —Orest, 15 años. Paciente del Hospital Regional Lviv en Ukrania. 

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