Sabemos que la Palabra de Dios, es viva y eficaz y que discierne los pensamientos e intenciones del corazón y que solo ella es capaz de abrir nuestros ojos a la necesidad que tenemos de un Salvador y de que nuestras vidas sean radicalmente transformadas.
   
Es el caso de estos muchachos de distintos Centros de Menores a los que hemos podido acercar a la Palabra de Dios y atender a sus necesidades espirituales. Vemos lo que Dios está haciendo en ellos