La muestra reúne un centenar de biblias en otros tantos idiomas de los cinco continentes; ediciones en la mayoría de las lenguas españolas –independientemente de las oficiales–, como el bable, asturianu, o leonés (Asturias) o la fala,de Extremadura.

Tampoco faltan ejemplares en valenciano, catalán y mallorquín, del conjunto de territorios que comparten el mismo ámbito lingüístico. Y como estrellas están la página de la Biblia Valenciana –una traducción de fray Bonifaci Ferrer entre 1477 y 1488– y la de Sant Vicent Ferrer, en latín pero que cuenta también con anotaciones en valenciano, del siglo XIV.

Todo ello se puede contemplar hasta el próximo 27 de febrero en la exposición organizada por la Concejalía de Tradiciones y Normalització Lingüística, con la colaboración de la Sociedad Bíblica de España, que ayer inauguraron en el Museu de la Ciutat Casa de Polo en un evento que además sirvió como elemento de unión de las distintas confesiones religiosas con presencia en Vila-real.

Y es que la apertura de la muestra contó con la presencia y participación act