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Sociedad Bíblica

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5 aspectos sobre la traducción bíblica probablemente desconocidos

Cuando una comunidad reciba la Biblia, o una parte de ella, en su propia lengua ¡es un día maravilloso! Todos en las Sociedades Bíblicas Unidas, y todos los creyentes, compartimos la alegría de que la palabra de Dios hable a la gente en su lengua materna, en la también llamada “lengua del corazón”. Pero, quizás nunca hayamos pensado sobre cómo ha sido posible que llegue ese día tan especial.

Aquí hay 5 aspectos de la traducción probablemente desconocidos.

1.La traducción es una tarea que tiene que ver con los miembros de la comunidad local

La traducción es una tarea rigurosa que cubre una necesidad real de la audiencia a la que va destinada. Se trata de una tarea concienzuda y especializada, lo cual, no quiere decir que la traducción está reservada exclusivamente a expertos. Hoy en día, la traducción de la Biblia alrededor del mundo la están realizando personas que están comprometidas con su propia lengua, eso sí, con la formación adecuada que los cualifica y el apoyo de uno o varios expertos (ambos aspectos prioritarios para el Equipo Internacional de Traducción de las Sociedades Bíblicas Unidas). Estos colaboradores nativos participan de la traducción de la Biblia que finalmente llevará el mensaje bíblico a su propia gente, a la gente de sus pueblos, tribus o comunidades.

2.La traducción bíblica requiere retroalimentación de los hablantes de la lengua destinataria

Los traductores no se encierran ni aíslan durante años para hacer su tarea. Al contrario, siguen siendo miembros activos de sus comunidades y utilizan su red de amigos, familiares y contactos para retroalimentarse sobre el progreso de su trabajo. Por supuesto, también hay un proceso de retroalimentación formal y especializado establecido por las agencias de traducción, en este caso, por las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). Esta manera de trabajar implica que algunos integrantes de la comunidad local establecen vínculos muy tempranos con el texto bíblico, convirtiéndose en una parte vital del proyecto de traducción; o sea, no se trata de una relación que comienza cuando el texto está traducido y se publica. Esta relación durante el proceso asegura que cuando la traducción está lista será fácilmente aceptada por la comunidad y que además la sientan como suya.

3.La traducción bíblica tiene que ver con las nuevas tecnologías

Incluso en las situaciones más precarias es muy raro encontrar a un traductor que trabaje sin ordenador o sin acceso a los recursos online. En Papúa, Nueva Guinea, la red de telefonía móvil alcanza lugares remotos que son inaccesibles por carretera. En muchos proyectos, los panes solares proveen energía solar para superar posibles fallos del suministro eléctrico. La mayoría de los traductores utilizan un software desarrollado por las SBU que permite a los traductores consultar materiales de referencia y enviar sus trabajos para que sean supervisados por consultores expertos en traducción que se encuentran a miles de kilómetros de distancia. Todo esto está agilizando la publicación de nuevas traducciones.

4. La traducción bíblica requiere tener una actitud flexible en el desarrollo del proyecto

No hay dos proyectos de traducción similares. Cada uno se implementa de una manera diferente y cada uno tiene un periodo de duración distinto. Hay una gran variedad de factores que definen la particularidad de cada proyecto: el nivel de educación de los traductores, el tiempo que pueden dedicar al proyecto, los materiales de referencia disponibles, etc. De modo que la flexibilidad en el proceso de traducción es esencial. Esta actitud flexible es necesaria al inicio del proyecto (¿qué libro se traducirá primero?, ¿qué textos base es mejor utilizar?) y también se hace necesaria durante cada etapa del proceso hasta su finalización. Teniendo en cuenta que un proyecto de traducción puede durar 10, 20, 30 años o más, pueden acontecer desastres naturales o incluso sufrir retraso por la enfermedad de algún miembro del equipo de traducción; sin duda, cualquiera de los factores mencionados obligará a realizar cambios en la ruta de trabajo establecida.

5. La traducción no solo verá la luz en forma de ediciones impresas

Un proyecto de traducción no tiene que ver necesariamente con la producción de una Biblia impresa. Por ejemplo, cuando la alfabetización en una comunidad es muy baja el formato en audio parece una mejor opción. También la traducción puede publicarse para estar accesible exclusivamente online, quizás porque la producción impresa sea excesivamente costosa o la distribución de ejemplares muy difícil dadas las dificultades de acceder a los pueblos receptores por carretera, etc.