Estas son las palabras pronunciadas el pasado mes de abril por un trabajador en El Golfo Pérsico, agradecido por llevarse a casa una BIblia de regalo, a pesar de no saber leerla. Palabras que recordamos con motivo de la celebración el 8 de septiembre del Día Internacional de la Alfabetización.

De acuerdo a las últimas estadísticas de ACNUR cada año un gran número de trabajadores expatriados salen de sus países en busca de trabajo con destino al Golfo Pérsico, donde el  colectivo de emigrantes representa entre el 50 al 80% de la población en los diferentes países que componen el Golfo Pérsico: Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Omán, Catar y Yemen. 

Estos trabajadores con escasos recursos económicos no pueden pagarse una Biblia en su propia lengua, y sin embargo,  tienen una gran necesidad de recibir el confort, ánimo y consuelo del mensaje de las buenas nuevas de Jesús.

De los casi 15 millones de trabajadores expatriados, 8 millones son personas con un bajo nivel de alfabetización. Sus escasos recursos económicos y su limitada formación escolar son elementos que facilitan su explotación laboral. Para alcanzar con el evangelio a quienes buscan el sentido de su vida, se les entregan reproductores de audio para escuchar el mensaje de Jesús en su lengua materna.

La Sociedad Bíblica del Golfo, además de publicar y distribuir la Biblia en 60 lenguas, organiza seminarios para facilitar su comprensión, distribuye materiales