Nina y Womba, voluntarias en la prisión de mujeres de Baréin, nos cuentan:

Muchas mujeres han llegado a la prisión sin pertenencia alguna y la Biblia es una fuente importante de ánimo para ellas.  Las mujeres que salen de prisión llevan con ellas sus Biblias como un tesoro que utilizarán también en casa y compartirán con sus familias.

Solomon, pastor en los campos de trabajo, nos cuenta su historia:
Vengo de un trasfondo no cristiano.  En un momento de mi vida,  pedí dinero prestado para comprar un tractor con el que ganarme la vida alquilándolo a granjeros. Desafortunadamente no llovió durante 3 años seguidos. Tuve que vender mi tractor por la mitad de su precio, y como resultado quedé con una deuda muy grande. Estaba tan desesperado que deseaba acabar con mi vida. El Señor tocó a mi puerta y me hice cristiano. Con la ayuda de Dios comencé a trabajar en Dubai  pagar mi deuda. Después, en obediencia a la llamada del Señor me hice pastor en los campos de trabajo de Sonapur, Satwa y Sajja.

De acuerdo a las últimas estadísticas de ACNUR cada año un gran número de trabajadores expatriados salen de sus países en busca de trabajo con destino al Golfo Pérsico, donde el  colectivo de emigrantes representa entre el 50 al 80% de la población en los diferentes países que componen el Golfo Pérsico: Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Omán, Catar y Yemen.  Estos trabajadores con escaso